
...me he encontrado con varios blogs, reportajes y demases, donde el recambio es el tema principal.
Pareciera que ésta es "la época" para botar y renovar lo que en el invierno fuimos acumulando en nuestro afan de sobrevivir sin que nos falte nada.
Pues, yo no podía ser menos y con la idea de encontrar mi ropa de verano, comencé metiéndome en un agujero que hay en la pieza de mis hijos, que nos sirve de buhardilla, y donde caben las cosas más increibles!
Estaba lleno y quedó con 3 cajas, que se irán vaciando poco a poco, pues Mauricio tiene que seleccionar algunas cosas que no boté...
Tenía cajas de cartas de mi época de escolar!
Lo boté todo... no sin antes leerlas y llorarlas todas, pero no con pena de pena, sino con pena de alegría (si es que eso existe!)
Guarde algunas tarjetas que son medio vitales para mi, como la carta que me escribio mi padre cuando nació Amaru o las de mis hermanas, para mis quince....más que nada porque son casi documentos históricos!
Guarde todas las fotos, porque creo que son pedazos de momentos que me hace falta mirar cada cierto tiempo.
Algunas las digitalizaré para verlas más seguido.
Agradecí la idea que tuve, pues fue otro paso dentro de la "sanación" (me carga esa palabra, por la connotación religiosa que tiene para mi, pero es certera)
Bote ropa mia, que no me gustaba y que nunca me puse
Regalé ropa de mis hijos, que no les queda y otra que les iba a quedar en 5 años más...no había razón para seguir acumulando.
Sentí liviano!
Sentí alivio de no tener nada que me atara demasiado como para no querer deshacerme de él!
Hora de limpiar el nido...
Hay que preparar otro.