
Mientras yo preparaba uno vasos de leche con chocolate para mis hijos en la tarde, la mamá de Rodrigo fallecía.
Mientras mirabamos tele, reposando, me llamaba Juan contandome lo que había pasado.
Mientras yo tenía un nudo en la garganta y llamaba a Rodrigo, mis hijos saltaban en mi cama, jugando con su papá.
Mientras me lavaba los dientes, imaginaba cómo podría sentirme yo si mi madre muriera y Rodrigo estaba en su casa, planeando como sería el funeral de la suya.
Mientras al día siguiente yo iba a dejar a mis hijos al colegio, Rodrigo se levantaba para decidir el cementerio.
Mientras mi mamá pasaba a buscar a mis hijos al colegio, Juan pasaba por la oficina para decirme que el funeral era en 1 hora más.
Mientras escribo, mi madre está en la cama del lado, cosiendo los pantalones de Maurito y Rodrigo está más solo que hace 3 dias atrás...

3 comentarios:
Vidas paralelas,,,pero intrincadas. accion=reaccion.Cada cosa que hagamos puede tener un efecto en Africa o en el Polo sur, en el vecino...o en tu madre.
Lei las dos primeras lineas tuyas y me dije....hace mucho tiempo que no tomo leche con chocolate, tengo todos los ingredientes? y heme aqui tomandola mientras escribo.
asi fue que el destino me mostro la vida paralela, que llevaba, pero tan distinto a lo que escribes.
Lo mio era a diario, compartiendo...pero me dolia cuando llegaba la noche y me daba cuenta que no lo estaba haciendo bien y al que tenia al lado nunca lo habia amado, extrañaba mi vida diaria (de día) y amaba al que estaba en el día conmigo...
es mi vida paralela.
Cuando las cosas deciden cambiar o detenerse no hay quien pueda hacer valer su ritmo. lamentablemente esta vez le tocó sufrir los embates del destino a un muy cercano, de quien escribes esta vez, extrañamente estaba mas tranquilo que todos nosotros, extrañamente creo que el paso màs duro no se ha dado. Ahí y en ese momento es cuando mas importa estar, durante la cotidianidad del ser.
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