17 agosto, 2007

copiado textual

(...no creamos que nuestros hijos son muy pequeños para entender...
he aqui la mejor manera de comprobarlo)
extraido completo del blog www.minfanteg.blogspot.com

La Pau

La Pau es mi amiga de hace muchos años. Pero le perdí la pista sólo para volvernos a encontrar con más fuerza. La Pau hecha una mujer entretenida y sabionda (como siempre fue, en realidad) y yo convertida en mamá de Emilio. La cosa es que una noche de largas conversaciones por msn la Pau me cuenta un lindo cuento de su vida:
Me dijo que ella se había acostumbrado a que su papá fuera como un cometa Halley dentro de su escenario.
"Desde chica entendí que mi papá era entretenido, pero que no servía para comprometerse con nada.
Por ejemplo, si mi mamá me compraba lápices eran los justos, los que iba a usar. Si mi papá me compraba lápices era capaz de llenarme una pieza con ellos y con ese gesto súper chico yo entendí que mi papá nunca iba a estar tanto rato conmigo.
Si le compras muchas cosas que no necesita a un niño es porque te vas luego. En cambio, yo sabía que mi mamá iba a estar siempre porque me compraba las cosas de a poco: teorías infantiles"
Aunque casi me atraganto con lo que me estaba contando mi amiga me atreví a indagar más.
La Pau tenía entre cinco y siete años cuando se dio cuenta de este tipo de cosas, ¿por qué? porque cuando una es chica, me dijo ella, te fijas en las cosas chicas, no necesitas grandes explicaciones porque entiendes todo y mucho más de lo que el resto piensa, estás preocupado de lo que te pasa todos los días. Entonces yo me acostumbré a tener a mi mamá que era un sol, abrigadito y que estaba siempre. Y claro, mi papá estaba pero no era lo mismo

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ciertamente cuando uno es niño comprende más de lo que los demás pudieran creer. Y a pesar de ello como que se nos quiere olvidar cuando somos padres.
Cuando fallecio mi abuelita yo tenía 5 años, ella tenia cancer y mi abuelito era cantante de un trio por lo que al sentirse artista le puso el cuerno a mi abuelita con cuanta mujer pudo, yo a pesar de mi edad me daba cuenta de la situación, posiblemente no tan inocentemente como la historia que tu cuentas, pero tengo grabada en mi mente la imagen del señor el dìa que fallecio mi abuelita; incado, llorando, lamentandose y recuerdo como me pareció a pesar de tener 5 años la imagen más hipocrita y mentirosa que haya visto. Me hubiera gustado tener la inocencia de tu amiga pero mi manera de pensar siempre fue muy precoz jajaja.
Saludos y que el sol brille fuerte todos los días para tí.

Pilar dijo...

...mmm...para que veas!!!
hay cosas que no cambian!